Chascas y Mi abuela, la loca

Las abuelas son y serán siempre, como lo son los hijos, únicas e irrepetibles, pero estoy segura de que jamás habréis topado con una tan extravagante como la de “el Chascas” y que podéis descubrir leyéndole.

Mi abuela, la loca fue publicado en España hace unos meses por el sello editorial Birabiro en castellano y en catalán La iaia no hi toca con las ilustraciones originales de Patricio Betteo, encuadernada en cartoné a diferencia de las ediciones originales de Latinoamérica.

Mi abuela, la loca es sin habérselo propuesto un homenaje que José Ignacio Valenzuela (conocido como “Chascas”) a quién he tenido la gran suerte de poder entrevistar en la Feria del Libro de Madrid y también estar en su charla de Barcelona en Casa Anita junto a Jaume Centelles y Tina Vallés (traductora de la versión catalana).

El Chascas transmite entusiasmo cuando hablas con él, es cercano y ¡un encanto!

ESCUCHA LA ENTREVISTA A CHASCAS

Y es que la abuela del Chaschas era de lo más peculiar. En la entrevista nos habla de una abuela poeta que con más de noventa años seguía presumiendo de piernas vestida con minifalda, sombrero adornado con una pluma de color verde y que jamás salía de casa sin lucir un lunar postizo en su cara.

A el Chascas se le ilumina la cara y se le amplia la sonrisa al hablar de su abuela y cuando fue consciente de ello, tras diferentes entrevistas, decidió escribir una conferencia con sus respuestas que terminó siendo un libro: Mi abuela, la loca, cuando tecleó en el borrador “Capítulo 2”.

La contra del libro nos explica:

Mmm… Yo solo sé que mi abuela está loca. Ah, y que tiene la culpa de todo. Sí, ¡de todo! Siempre hay alguien culpable de que a uno le guste eso que tanto le gusta, o de que no le guste eso que nunca le ha gustado. El caso es que entre su peinado de Darth Vader, su obsesión de ganarse trofeos por los poemas que escribe y esa manía burlona de recitar versos a todo pulmón cuando bajo del autobús escolar, entre risotadas y con cara de trágame tierra (y todo para obligarme a entrar rápido a su casa), yo me estoy volviendo loco también.
Mis papás tienen un nuevo trabajo, y no tengo otra opción que quedarme por las tardes en casa de Petunia, mi abuela. Pero sospecho que algo se trae entre manos, y no me lo puedo perder…

Mi abuela, la loca es una novela como explica el Chascas en sus presentaciones que no la escribió: ¡La estornudó!
Una novela que sale de las entrañas y que llega justo ahí. A las entrañas… Porque se trata de un escrito narrado por un niño que te llega al alma, un niño que podría ser el mismo Chascas y su relación con su abuela la poeta. Nos cuenta que lo que sucece en el libro no es una autobiografía pero si una inspiración. De hecho su abuela solo le hizo una petición al saber que se iba a publicar el libre: que si “llevaba dibujitos” tenía que salir guapa (también nos comenta que no quedó muy conforme con su imagen del libro ya que era muy vanidosa).

Mi abuela, la loca, narra la relación entre un niño diferente, Vicente, y una abuela diferente, Petúnia, en la que se redescubren. Vicente aprende con su abuela a jugar con las palabras, descubre la belleza de la escritura, aprende a ver el mundo de otra manera (con los ojos cerrados) y a disfrutar de la vida desde la imaginación.

¿cómo dirías nube sin decir blanco y sin decir algodón? Me ayudó a pensar en lo que no se ve.

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Las ilustraciones de Patricio Betteo juegan un papel importante en el libro formando parte de la narración. El ilustrador juega con fundidos en negro, reforzando el contexto visual, cuando el protagonista tiene los ojos cerrados, y las realiza de manera que parece que es el mismo protagonista quién las ha dibujado.
Ello junto a la manera de redactar del Chascas hace que sientas que formas parte de la historia, te sumerjas en ella y la vivas en primera persona.

¿Y que soy? Soy solamente una persona que ve el mundo mejor con los ojos cerrados y que con el paso de los años aprendió a jugar tan bien con las palabras, que esa habilidad se convirtió en su profesión.

Un libro que despierta sentimientos y reflexiones diversas muy recomendable para trabajar diferentes valores y temáticas con los lectores  de 9 a 99 años: Poesía, la relación abuelos/nietos, la tolerancia con un protagonista “rarito” como dice el mismo autor o tratar un tema “tabú” como lo es la muerte sin hablar de ella explicitamente o la imaginación.

Lo bonito del libro, es que gracias al libro mi abuela va a vivir para siempre… (entrevista)

Lee el primer capítulo de “Mi abuela la loca”.

Lee el primer capítulo de “La iaia no hi toca”.

En la entrevista también nos habla de su última novela Hashtag publicada en Latinoamérica por Nube de Tinta y que esperamos que no tarde mucho en llegar a España (por el momento disponible en e-book).

Me gustaría despedir la reseña agradeciendote de nuevo Chascas que me abrieras un hueco en tu agenda y a Oriol y Mireia editores de BiraBiro tan gran descubrimiento.

¡Hasta pronto!